Desviaciones 2026: arte, territorio y disidencia sexual frente al avance conservador

El festival reunió expresiones artísticas, comunidades y organizaciones en una apuesta por la visibilidad, la democracia cultural y la defensa de los derechos de las diversidades sexo-genéricas en Chile. 

Por Cristóbal Pradel.

El Festival Desviaciones volvió a reunir arte, reflexión y disidencia sexual en distintos territorios de Santiago, en una segunda edición marcada por la defensa de la diversidad cultural y la visibilidad de las comunidades sexo-genéricas en un contexto social y político tensionado por el avance de discursos conservadores y el retroceso de derechos. 

Durante varios días, el festival desplegó presentaciones escénicas, actividades comunitarias y espacios de conversación que buscaron fortalecer el vínculo entre arte, territorio y derechos humanos, apostando por una programación crítica y descentralizada. La iniciativa reunió a artistas, organizaciones y comunidades en torno a experiencias que pusieron en el centro las memorias, identidades y resistencias de las disidencias sexuales. 

Desde Fundación Savia valoramos especialmente este tipo de espacios culturales y comunitarios, que permiten abrir conversaciones urgentes sobre derechos, visibilidad y democracia cultural, especialmente en un escenario donde las diversidades siguen enfrentando discursos de exclusión y violencia simbólica. 

En ese contexto, Ernesto Orellana, director del festival, destacó la relevancia política y cultural de esta nueva edición: 

“Creemos que es súper importante hacer esta segunda versión del festival  porque nos parecía importante traerla al contexto que tenemos hoy, un contexto  que sabemos que es peligroso, que nos amenaza, que no nos quiere visibles y  que niega nuestras existencias. Este festival también llega porque tenemos la  firme convicción de que los derechos culturales son para todas, todos y todes,  que la democracia cultural se teje territorialmente y necesitamos desplazarnos  compartiendo nuestras perspectivas críticas”. Destacó.

La experiencia vivida en esta nueva edición de Festival Desviaciones reafirmó la importancia de sostener espacios donde el arte también funcione como herramienta de memoria, encuentro y defensa de los derechos humanos, especialmente para las comunidades históricamente marginadas. 

Porque en tiempos donde ciertos discursos buscan restringir derechos y limitar las expresiones de diversidad, ocupar los espacios culturales también es una forma de resistencia colectiva. 


Fuente: Comunicaciones Fundación Savia.