De Río a La Rioja – Un diálogo necesario sobre Ciencia, Comunidad y Derechos Humanos

El evento reunió a referentes del activismo, la academia y comunidades de fe para debatir cómo traducir los avances científicos en realidades tangibles para las poblaciones de América Latina.

Por Facundo Ríos.

En un encuentro que trascendió fronteras y conectó saberes, se llevó a cabo el webinar “De Río a La Rioja: Diálogo Latinoamericano sobre VIH, Ciencia, Comunidad y Derechos Humanos”. Este espacio, organizado por el Instituto de Análisis de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) y la Fundación YacuYas, se propuso como un ejercicio de reflexión tras la Conferencia Internacional sobre el Sida realizada en julio de 2026 en Río de Janeiro.

La paradoja de la respuesta al VIH: Avances científicos vs. Recortes de fondos

Uno de los ejes centrales del diálogo fue planteado por Violeta Ross, antropóloga y activista boliviana, quien describió el momento actual como una “paradoja”. Por un lado, la ciencia ofrece innovaciones sin precedentes: medicamentos inyectables de larga duración, el enfoque de Indetectable = Intransmisible (I=I), y pruebas múltiples para VIH, sífilis y hepatitis. Sin embargo, estos avances contrastan con una caída drástica del financiamiento internacional observada desde 2025, lo que pone en riesgo la sostenibilidad de la respuesta en la región.

Desde el Instituto para el Desarrollo Humano (IDH) de Bolivia, Evelin Delgado y Karina Rojas reforzaron esta preocupación, señalando que el fin de la epidemia no depende únicamente de la tecnología médica, sino de la voluntad política. Según indicaron, no se logrará detener el VIH si persisten las barreras de acceso a tratamientos igualitarios y problemas de patentes que afectan a los países latinoamericanos.

Hacia una “Cura Social” y el liderazgo de las comunidades

El webinar enfatizó que la respuesta al VIH debe ir más allá de lo biomédico. Facundo Ríos (SAVIA), activista chileno con trayectoria en infancias, destacó la importancia de la “metodología del afecto” y el derecho a la información en niños y niñas con transmisión vertical. Asimismo, reflexionó sobre cómo las crisis climáticas y políticas actuales desafían la adherencia al tratamiento, planteando que la red de pares es, muchas veces, la única garantía de supervivencia ante catástrofes.

“Tenemos avances fundamentales, como el I=I y la PrEP, pero el desafío es que ese conocimiento se traduzca efectivamente en acceso y bienestar, especialmente en contextos de crisis.” Comentó Facundo Ríos.

El concepto de “cura social” resonó con fuerza: una cura basada en derechos, dignidad y el fortalecimiento del tejido comunitario. En este sentido, se destacó el rol

de las comunidades de fe inclusivas que, al dialogar con la ciencia, pueden combatir el estigma y acompañar la espiritualidad de las personas que viven con VIH.

Compromiso académico: Alianza Internacional de Universidades

Como resultado concreto de este diálogo institucional entre la UNLaR y la Universidad Santo Tomás de Chile, se anunció la propuesta de crear una Alianza Internacional de Universidades en respuesta al VIH. El objetivo es que la academia ponga sus capacidades de investigación, extensión y docencia al servicio de una respuesta acelerada, asegurando que las declaraciones políticas se traduzcan en presupuestos y acciones concretas en el territorio.

Irma Núñez, secretaria de extensión de la UNLaR, subrayó que el VIH debe ser pensado desde las ciencias sociales para generar herramientas que transformen la realidad comunitaria y garanticen los derechos humanos.

Conclusión: Fe y esperanza para la lucha

El encuentro cerró con un emotivo recordatorio de los activistas que forjaron el camino en la región, en un día especial donde se celebran los derechos de las personas que viven con VIH en La Rioja. Con el lema “fe y esperanza para la lucha”, los participantes reafirmaron que, a pesar de los tiempos inciertos, la comunidad sigue resistiendo y construyendo puentes entre la ciencia y la humanidad.

Este evento es una muestra más de que la respuesta al VIH continúa todos los días en nuestras comunidades, exigiendo que las personas estén en el centro de toda política pública.