VIH/SIDA

ONUSIDA y PNUD hacen un llamamiento en 48* países y territorios para retirar todas las restricciones de viaje relacionadas con el VIH.

Datos recientes muestran que en 2019 unos 48* países y territorios todavía mantienen restricciones que obligan a realizar pruebas obligatorias del VIH y a declarar el estado serológico como parte de los requisitos para los permisos de entrada, residencia, trabajo y/o estudio.

ONUSIDA y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) instan a los países a cumplir las promesas hechas en la Declaración Política de las Naciones Unidas para poner fin al SIDA en 2016 para eliminar cualquier tipo de restricción para viajar relacionada con el VIH. Las restricciones de viaje basadas en el estado del VIH real o percibido son discriminatorias e impiden que las personas accedan a los servicios relacionados con el VIH y propagan el estigma y la discriminación. Desde 2015, cuatro países han avanzado en la eliminación de restricciones de viaje relacionadas con el VIH: Belarús, Lituania, la República de Corea y Uzbekistán.

«Las restricciones de viaje en base al estado del VIH violan los derechos humanos y no son eficaces para alcanzar el objetivo de salud pública de prevenir la transmisión del VIH», afirmó Gunilla Carlsson, Directora ejecutiva interina de ONUSIDA. «ONUSIDA hace un llamamiento a todos los países que todavía tienen restricciones de viaje relacionadas con el VIH a que las eliminen».

«Las restricciones para viajar relacionadas con el VIH alimentan la exclusión y la intolerancia al fomentar la peligrosa y falsa idea de que las personas que viajan propagan la enfermedad», comenta Mandeep Dhaliwal, Director de PNUD para el VIH, Grupo de salud y desarrollo. «El suplemento de 2018 de la Comisión mundial sobre el VIH y la legislación fue inequívoco en sus hallazgos acerca de que estas políticas son contraproducentes para la efectividad de la respuesta al sida.»

De los 48 países y territorios que mantienen restricciones, al menos 30 siguen prohibiendo la entrada, la estancia o la residencia en función del estado del VIH y 19 deportan a extranjeros por su estado de VIH. Otros países y territorios pueden requerir pruebas de VIH o un diagnóstico como requisito para obtener un visado de trabajo o entrada. La mayoría de los países que mantienen restricciones de viaje se concentran en Oriente Medio y el Norte de África, pero muchos países en Asia, en el Pacífico, en Europa del Este y Asia Central también imponen restricciones.

«Las restricciones de viaje relacionadas con el VIH violan los derechos humanos y aumentan el estigma y la discriminación. Estas restricciones no disminuyen la transmisión del VIH y están basadas en nociones morales sobre personas que viven con el VIH y grupos de población clave. Es realmente incomprensible que haya restricciones de entrada y residencia relacionadas con el VIH», afirmó Rico Gustav, Director Ejecutivo de la Red Global de personas que viven con el VIH.

El Consejo de Derechos Humanos, reunido esta semana en Ginebra, Suiza, con motivo de su sesión n.º 41, ha llamado firmemente la atención de la comunidad internacional sobre la importancia de promover los derechos humanos en la respuesta al VIH y ha creado conciencia al respecto, la última vez en su resolución del 5 de julio de 2018 sobre los derechos humanos en el contexto del VIH.

«Las políticas que recurren a pruebas obligatorias de VIH para imponer restricciones de viaje no están basadas en ninguna evidencia científica, son perjudiciales para el disfrute de los derechos humanos y perpetúan la discriminación y el estigma», aseguró Dainius Pūras, Relator Especial sobre el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud. «Estas son una barrera directa para acceder a la atención sanitaria y por tanto inefectivas en términos de salud pública. Pido a los estados que eliminen las políticas discriminatorias que requieren pruebas obligatorias e imponen restricciones de viaje basadas en el estado del VIH.»

Información reciente recopilada por ONUSIDA incluye por primera vez un análisis de los tipos de restricciones impuestas por países y territorios e incluye casos en los que se obliga a las personas a hacerse pruebas para renovar un permiso de residencia. La información ha sido validada con los Estados miembros a través de sus misiones permanentes para las Naciones Unidas.

ONUSIDA y PNUD, como coordinadores de la labor del Programa Conjunto en materia de derechos humanos, estigma y discriminación, están constantemente trabajando con colaboradores, gobiernos y organizaciones de la sociedad civil para cambiar todas las leyes que impongan restricciones de viaje basadas en el estado del VIH como parte de la Asociación Mundial para la Acción a fin de Eliminar todas las Formas de Estigma y Discriminación relacionadas con el VIH. Esta es una alianza de los Estados miembros de las Naciones Unidas, las entidades de las Naciones Unidas, la sociedad civil y los sectores privado y académico para juntar los esfuerzos en los países con el fin de implementar y ampliar los programas y mejorar la responsabilidad o rendición de cuentas para poner fin al estigma y la discriminación relacionados con el VIH.

*Los 48 países y territorios que todavía mantienen algún tipo de restricción de viaje relacionada con el VIH son: Angola, Aruba, Australia, Azerbaiyán, Bahrein, Belice, Bosnia y Herzegovina, Brunei Darussalam, Islas Caimán, Islas Cook, Cuba, República Dominicana, Egipto, Indonesia, Irak, Israel, Jordania, Kazajistán, Kuwait, Kirguistán, Líbano, Malasia, Maldivas, Islas Marshall, Mauricio, Nueva Zelanda, Omán, Palau, Papúa Nueva Guinea, Paraguay, Qatar, Federación de Rusia, Saint Kitts y Nevis, Samoa, Arabia Saudita, San Vicente y las Granadinas, Singapur, Islas Salomón, Sudán, República Árabe Siria, Tonga, Túnez, Turkmenistán, Islas Turcas y Caicos, Tuvalu, Ucrania, Emiratos Árabes Unidos y Yemen.

 

Fuente: ONUSIDA