Columnas de opinión

La necesidad de una atención centrada en la Mujer

Una de las principales conclusiones que se desprenden de la lectura del estudio realizado por nuestro Observatorio de políticas públicas en VIH/Sida, es que  la realidad en que se mueven las mujeres que viven con el virus presenta particularidades que deben ser tomadas en cuenta, tanto en las campañas de prevención como en el tratamiento de las usuarias.

 

Este número especial de nuestro boletín está centrado en la relación de ser mujer y vivir con Vih. Constantemente hemos escuchado, ya sea desde el discurso de las autoridades del área como por medios de comunicación, que la enfermedad se ha feminizado. Según las últimas cifras oficiales del Ministerio de Salud las mujeres a través de los años muestran un aumento sostenido, que en etapa Sida es discreto, mientras que en etapa VIH el aumento es marcado. (Evolución del VIH/Sida. Chile 1984-2013.)

Pese a esta situación, nuestro país se encuentra al debe en generar políticas públicas destinadas hacia la mujeres. Uno de los ejemplos más visibles son las campañas de prevención, las cuales están enfocadas a público general, con guiños específicos a la comunidad LGTBI, invisibilizando a las mujeres del mensaje emitido.

En el caso del tratamiento del VIH, también encontramos protocolos que son para público en general, sin una distinción por género. Como señala María Elena Ahumada, una de las investigadores del informe, Se debe poner en tensión que las políticas de tratamiento se apliquen de forma uniforme, específicamente en el caso del programa de atención de Vih. Esto ¿Afecta o no afecta a las mujeres VIH positivas?. ¿Es lo mismo, o le ocurre lo mismo, a una mujer viviendo con el virus que a un hombre VIH?  ¿Es más o menos discriminada una mujer seropositiva? ¿Cuáles son las situaciones límites que tienen que vivir en Chile.

Por lo mismo, uno de los mayores miedos que señalan las usuarias, son los efectos adversos que pudiesen tener las dosis de los medicamentos antirretrovirales. Muchas de las participantes del estudio señalan que estas han sido probados mayoritariamente en hombres, los que tienen condiciones físicas diferentes (estatura, peso y talla superiores) y que además no tienen los mismos procesos fisiológicos que ellas, como son la menstruación, el embarazo, y las enfermedades que tiene una prevalencia mayor en mujeres.

 

La última política sanitaria realizada por el Ministerio de Salud  que se enfoca específicamente en las mujeres, es el Protocolo de atención integral en Salud Sexual y reproductiva a mujeres viviendo con VIH  en Chile.  El documento se centra solo en una de las necesidades que presentan las usuarias, especialmente las de edad fértil. Y los otros rangos etarios donde quedan.

 

Existen otros factores también, especialmente de tipo culturales. Muchas mujeres viven solas su condición de seropositivas, por el miedo a ser discriminadas. También existe un déficit en la educación de las personas mujeres VIH positivas, con sus redes y grupos familiares.

 

Por todo esto, las particularidades de ser mujer tienen que ser preponderantes en el tratamiento de la enfermedad. Más allá de los protocolos de atención dictados por la autoridad sanitaria, se debe avanzar hacia un enfoque que abarque la totalidad de las realidades que implica ser mujer, desde un apoyo sicológico para un mayor empoderamiento hacia la sociedad desde la realidad de ser positiva, planes que ayuden a la conformación de redes de mujeres viviendo con Vih y realización de investigaciones que adopten las terapias y tratamientos hacia este público en especifico.

 

Pablo Águila.

Comunicaciones Fundación Savia

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