Columnas de opinión

Condón Sí, Condón No

Lina Tudela P.

Pastoral Ecuménica de Acompañamiento a Personas Viviendo con VIH/SIDA

 

Este artículo editorial fue realizado por Lina Tudela, de la Pastoral Ecuménica de acompañamiento a personas con VIH/SIDA y que funciona en la Región Metropolitana. Además es una activa participante de la Comunidad de Observadores de Políticas Públicas en VIH/SIDA de fundación Savia.

Este artículo editorial fue realizado por Lina Tudela, de la Pastoral Ecuménica de acompañamiento a personas con VIH/SIDA y que funciona en la Región Metropolitana. Además es una activa participante de la Comunidad de Observadores de Políticas Públicas en VIH/SIDA de fundación Savia.

       Preservativo, condón, profiláctico, funda, goma, forro. Hay quienes realizan campañas  para su uso mientras otros se declaran en contra  por razones “religiosas”. En ambos sectores hay partidarios acérrimos y hasta irreconciliables del condón. Pero, una vez más, la realidad los reúne: entre los promotores de su uso hay quienes adquirieron el VIH y, entre sus detractores –que generalmente aluden a la pareja única, a la abstinencia- también hay quienes adquirieron el VIH.

Pero ¿qué pasó?, ¿qué sucedió?. ¿Por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?

Simplemente porque los partidarios del uso del condón no lo usan y  los detractores de su uso no se abstienen, no tienen pareja única y/o estable.

La falta de coherencia entre lo que se dice y lo que se hace - por mucho que las motivaciones sean religiosas- nos lleva a recordar la historia de nuestro origen: fuimos hechos de barro y la embarramos: daño a nosotr@s mism@s, daño al o l@s otr@s y daño a nuestro entorno.

Hay que insistir una vez más, y siempre, en la consecuencia, la coherencia y la consistencia. Que el blablá en este tema –y en otros- no nos asegura una vida buena o una buena vida (sumakkawsay).

Aunque este sistema económico neoliberal siga promoviendo –imponiendo- valores individualistas, egoístas, la vida, una y otra vez, nos sigue enseñando, a veces a golpes (muy duros), que somos seres sociables. Que hay una responsabilidad social. Que nuestros actos tienen consecuencias que afectan a toda la vida y no sólo la mía.

 

 

Existe el condón ¿por qué no usarlo?

Es importante saber que el condón es el único anticonceptivo que previene las ITS.

Su uso correcto y sostenido serviría como anticonceptivo y disminuirían no sólo las Infecciones de Transmisión Sexual, incluyendo el VIH, sino también los gastos en tratamientos y medicamentos, hasta ahora de por vida como en el caso del VIH.  Los recursos económicos, siempre tan escasos, podrían ser destinados, si hablamos de salud, a otro tipo de enfermedades que no son prevenibles como enfermedades congénitas. Las ITS sí se pueden prevenir.

La existencia de  la triterapia y el acceso a ella pareciera que ha relajado las medidas preventivas y se ha vuelto frecuente escuchar con cierto desenfado y/o liviandad: “si total hay terapia y ya nadie se muere.”

 

¿Qué hace falta?

Hacer conciencia del valor de mi vida, incluyendo mi cuerpo, mi salud. Amor por mí. Conciencia y respeto por el otro, otra, otre. Amor por l@s demás. Volver a reconocernos como seres amables: dignos de ser amad@s y no sólo (de)para ser usad@s.

Cuando hablamos de condones o preservativos generalmente pensamos en condones masculinos. Por eso es necesario  recordar la existencia del condón femenino y de los beneficios que tiene para las mujeres, especialmente, porque le proporciona mayor autonomía para controlar su fertilidad y su salud sexual.

Desafortunadamente no está a la venta en las farmacias y hasta donde sé sólo Aprofa lo tiene. Hay una campaña de algunas organizaciones civiles para el acceso del uso del preservativo femenino en nuestro país y para exigir  que sea entregado en los consultorios. Tema que tiene relación  con los derechos humanos de las humanas que el estado debe proteger, respetar y promover.

 

 

Hay un refrán, muy conocido,  que tiene dos versiones y dos consecuencias: más vale prevenir que lamentar y más vale prevenir que curar. Como sea, lo  fundamental está centrado en  Prevenir. Y para prevenir se necesita Educación. Y parte constitutiva de la educación es la información. Pero no sólo la información, también se necesita de principios o valores que orienten la acción del ser humano, para su desarrollo y el de los demás y con los demás y con la naturaleza. Principios universales como por ejemplo: amar al prójimo, no mentir, respetar la vida de las demás personas, etc.

Finalmente, en el relato que Marcos hace en 12:31 nos dice que  Jesús atendiendo al escriba que le consulta sobre el primer mandamiento contesta que el primero es semejante al segundo y ¿cuál es el segundo? Responde: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Podemos parafrasear y decir: "Ama a tu prójim@ como a ti mism@…usa condón.”

 

Lina Tudela P.

Pastoral Ecuménica de Acompañamiento a Personas Viviendo con VIH/SIDA

Encuesta

¿Conoce el condón femenino?