Columnas de opinión

Ya no hay miedo al sida: bienvenidas las ETS

En los noventa, el uso del condón era casi un acto reflejo en las relaciones sexuales. Hoy, ese miedo ha desaparecido. Eso, junto al aumento de parejas sexuales y al desconocimiento de las formas de contagio de algunas enfermedades, ha provocado que las enfermedades de transmisión sexual (ETS) estén en aumento desbocado.

"Está usted embarazada, ¿quién es el padre", pregunta el médico. "No lo sé", responde la chica. "¿Cómo que no lo sabe?". "No sé, esto tuvo que pasar durante el muelle". Justo en ese momento, médico y enfermero abren los ojos como platos y preguntan qué es eso del muelle. El muelle consiste en una práctica sexual muy de moda entre jóvenes y no tan jóvenes: los chicos, varios, se tumban desnudos en el suelo, con el pene erecto y la chica va subiéndose encima de ellos, desplazándose de uno a otro como si de un muelle se tratase. Por supuesto, el preservativo ni está ni se le espera y eso no solo supone embarazos no deseados como el caso con el que iniciábamos este artículo, sino un aumento de enfermedades de transmisión sexual, que desde hace unos años están en crecimiento desbocado en nuestro país.

Sífilis, gonorrea, papiloma, clamidia, vih... todas han aumentado. Históricamente, los datos se entienden mejor: en 2009, se identificaron 339 casos de sífilis solo en Madrid. En 2010, ya eran 648. En 2013 habrían sido notificados 3.120 casos en toda España, según el informe de enfermedades de declaración obligatoria. De acuerdo con el boletín epidemiológico semanal correspondiente a la semana 32 (agosto del año pasado), del Instituto de Salud Carlos III, habría 1.514 casos de sífilis y 1.382 de infecciones gonocócicas (gonorrea). "La tendencia en general, es de aumento, llama mucho la atención además, la sífilis, que era una enfermedad casi desaparecida y que ha vuelto con fuerza", comenta el doctor Fernando Vázquez, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC).

Lleva trabajando en estos temas desde los años ochenta: "Hubo sífilis antes de la aparición de la penicilina y después bajó. Aumentó también con la aparición del VIH, en los ochenta. Después, en los años noventa es cuando menos transmisión de estas enfermedades hubo, salvo el papiloma, por el miedo al sida. A principios del 2000 vuelve a aparecer la sífilis, con la pérdida del miedo al VIH. Ahora estamos asistiendo a un aumento grande de las ETS, sobre todo en el caso de relaciones sexuales entre hombres", añade el médico. Los incrementos se están dando en dos grupos: homosexuales y adolescentes de entre 15 y 25 años. Aunque el VIH también ha aumentado, lo hacen mucho más la gonorrea, el herpes genital y la sífilis. En el caso del herpes además, no se tienen cifras porque no es una enfermedad de declaración obligatoria como sucede con las demás: "Cada país declara unas, ahora se está intentando unificar a nivel europeo, para uniformizar datos", señala Vázquez.

"Incluso se están dando brotes de enfermedades que no se veían, como el linfogranuloma venéreo. Dentro de las clamidias hay distintos tipos y éste es uno de ellos. Se da entre homosexuales. Ha habido brotes en Barcelona y Madrid", aclara. Otro problema, relacionado con la gonorrea: "El gonococo ha pasado a considerarse una súper bacteria: antes se trataba muy fácilmente pero ahora no es así porque se ha hecho muy resistente a los antibióticos, y eso complica el tratamiento y el seguimiento de estos pacientes", comenta.

Aunque los aumentos de ETS se estén dando en algunos grupos de población, el médico incide en algo muy importante: "Más que grupos de riesgo hay que hablar de conductas de riesgo. Los aumentos están teniendo lugar porque no se utiliza el preservativo.

Además, hay mucha gente que cree que no pueden contagiarse de una ETS por practicar sexo oral. Y con esta práctica se contagian todas: el VIH, aunque es más difícil contagiarse por sexo oral, y todas las demás. De hecho hay muchos casos de sífilis oral", dice.

"Un problema de la sífilis es que, si no se trata, el virus permanece en el cuerpo y en las siguientes fases, sobre todo a largo plazo, puede ser muy grave porque aparecería lo que llamamos neuro-sífilis, demencia", explica Mª Teresa Ledo, médico responsable del servicio de medicina preventiva del hospital de Torrejón (Madrid). Esta profesional considera que el incremento de estas enfermedades se da por distintas razones: "Ignorancia y porque el miedo al sida ha desaparecido, la gente cree que el sida es como una diabetes, el umbral de alerta ha bajado", añade.

En cuanto al papiloma, unos dos millones de mujeres estarían infectadas en España (datos de 2012): entre las jóvenes de 18 a 25 años la prevalencia del VPH es del 29%. "Pero España es el país donde menos prevalencia hay del papiloma", aclara. Detrás de todos estos aumentos están la pérdida de miedo a la transmisión del VIH (la enfermedad, al haberse convertido en una enfermedad crónica en Occidente, es vista como menos peligrosa) y el aumento de parejas sexuales: "En algunos casos también, las drogas y el alcohol. Su consumo hace que te relajes más y no se usa el condón", aclara Vázquez.

En España se vendieron más de 104 millones de unidades de preservativos en 2013, mientras que en 2014 las ventas fueron inferiores, de más de 102 millones (datos de Nielsen e IMS para gran distribución, farmacia y parafarmacia). "Puede deberse a una reducción en las actividades de educación o comunicación sobre bienestar sexual y a una migración hacia otros métodos anticonceptivos", comentan en la compañía Control.

Quizás no estaría de más recuperar aquella famosa campaña de Pónselo, póntelo, haciendo hincapié en que la relación vaginal o la anal no son las únicas con las que podemos contagiarnos de una ETS.

 ¿Qué son las ETS?

Existe un amplio número de enfermedades que se engloban en el grupo denominado Enfermedades de Transmisión Sexual y en el que se encuentran desde las conocidas sífilis, gonorrea o papilomavirus a las menos nombradas como la tricomoniasis, pediculosis o la vaginosis bacteriana. Todas ellas tienen en común su forma de contagio pues son patologías que se transmiten de una persona infectada a otra persona a través del contacto directo con el cuerpo o del contacto con fluído infectados. La gran mayoría de las ETS se pueden curar. Es muy importante recibir tratamiento cuando se tiene la enfermedad para cortar la cadena de transmisión y evitar que contagiar a otras personas. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se infectan 448 millones de personas en todo el mundo de cuatro enfermedades sexuales curables: clamidia, sífilis, gonorrea y tricomoniasis.
 
 
FUENTE:http://www.elmundo.es/salud/2015/04/13/552510f4268e3e25328b456b.html
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