Columnas de opinión

Una sociedad organizada, en alerta y propositiva

Valentina Garrido Louit, periodista.

Chile es un país privilegiado respecto del tratamiento del VIH, existen acceso a terapias del más alto nivel, contamos con las herramientas técnicas, equipos de salud preparados y medicamentos de calidad, seguros y eficaces. No obstante todo ello, durante el último año la mortalidad aumentó. Esta situación es grave. Claro está que el VIH es una enfermedad que se puede prevenir. Indepediente de los múltiples factores que pudiesen incidir en este lamentable índice, cabe preguntarse cuál es el rol de la sociedad civil organizada ante tal alarmante realidad.

Como Fundación Savia, más allá de acusar, cuestionar o buscar culpables, debemos impulsar la promoción de la salud sexual, velando para evitar el pernicioso relajo en torno al tema. Las organizaciones debemos mantener una permanente actitud propositiva en cuanto a sugerir innovadoras iniciativas que contribuyan al desarrollo de una sexualidad responsable y de una sociedad cada vez más informada, consciente, inclusiva y menos discriminatoria.

La sexualidad, al igual que muchos otros tópicos, no es neutra, el enfoque se verá influenciado por el color de la autoridad de turno. No podemos bajar los brazos ni permanecer indiferentes a lo que se planifique, se realice o se deje de hacer. La sociedad civil organizada complementa e impulsa al Estado, no compiten, muy por el contrario, construyen juntos en pos del desarrollo social.

Hoy, a treinta años del primer caso de VIH en nuestro país, quedan numerosos temas no resueltos que arrastramos hace demasiado tiempo y otros tantos emergentes que nos imponen abogar por la construcción de políticas públicas relevando la participación de organizaciones ciudadanas articuladas con un fin.

Fundación Savia lleva ya más de catorce años de ininterrumpida gestión, alcanzamos una edad aún adolecente, pero en pleno proceso de maduración sobre sólidos cimientos. Es hora de crecer afianzando nuestro trabajo con el objetivo de incidir en la toma de decisiones, exigiendo nuestro espacio desde el diseño de políticas y programas, orientándolos para consolidar nuestros propósitos. Indudablemente ya hemos avanzado en esta dirección, mediante nuestro Observatorio de Políticas Públicas en VIH y SIDA desde la perspectiva de los Derechos Humanos, también desde la dimensión de la asociatividad vinculando a otras ONGs que intengran una amplia red de gestión. Ahora, debemos transformar nuestros intereses en metas específicas y concretarlas. No es un desafío menor, pero no puede postergarse más.

Santiago, 27 de Agosto 2014.

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