Columnas de opinión

La educación como base de la prevención

María Soledad Vidal Bustos, Profesional Tecnólogo Médico, ex  funcionaria de Gendarmería de Chile.

La vulnerabilidad de una Persona Privada de Libertad es inmensa, porque hay que reconocer que las condiciones de las cárceles en Chile son muy precarias, coexistiendo varios factores que hacen de estos recintos lugares muy inhóspito , en donde el hacinamiento producto de la sobrepoblación penal, otorga y favorece que cualquiera enfermedad encuentre condiciones óptimas para propagarse provocando un problema grave de Salud Pública, y sí a este escenario llevamos aquellas Personas viviendo con VIH/Sida , es más la carga que debe sobrellevar una persona que está sujeta a convivir con otras en lugares estrechos, poco ventilados, etc., existiendo una gran diferencia entre las Cárceles Concesionadas de las Estatales, ya que estas últimas, al menos, cumplen mejores los requisitos de infraestructura.

No podemos hacer vista gorda de lo que sucede en los centros penitenciarios: La sodomía y las violaciones sexuales, las transgresiones a los derechos humanos, el pago a trangéneras por sexo y los “perkins” son una realidad en este “submundo Canero” que los hacen ser más vulnerables. Hay que reconocer que las Personas Privadas de Libertad poseen un comportamiento acorde con sus condiciones psíco-sociales, son de poca o muy baja autoestima, carentes de valores o falta de dignidad, o bien por una dignidad mal entendida, que por vergüenza o por lo que les pueda pasar más adelante, las Personas Privadas de Libertad callan y no denuncian los abusos, lo que demuestra lo vulnerables que son.

En la Población de Personas Privadas de Libertad aún existe un gran porcentaje de Ellos/Ellas que poseen nulo control sobre el riesgo de adquirir el virus del VIH/Sida o alguna enfermedad de transmisión sexual(ITS),a pesar que en estos veinte años ,mucho se ha difundido y hablado el tema, muchas veces me encontré con frases como “Pero si la persona con la que tuve sexo se veía bien limpia”, lo que denota el desconocimiento o la ignorancia que aún persiste.

El problema no pasa por la falta de información, sino que, lamentablemente, ésta no llega uniformemente a toda la población privada de libertad, no hay una buena difusión. Ésa es una de las principales carencias que sufre el sistema. Esto también se ve y traduce en el acceso real o efectivo a la salud digna e integral que cada Interno logra durante su periodo de encierro.

Cuando llegué a trabajar a la institución, ésta al igual que otros Servicios Públicos no estaba ajena a la Epidemia del VIH/SIDA y al aumento de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS-ETS) al interior de los Recintos Penales, cómo tampoco desconocía que es un Problema de Salud Pública muy importante por lo que se vio en la necesidad de crear un Programa Nacional de Prevención y Control de las ITS/VIH/SIDA de Gendarmería de Chile, el cual tuve la misión de crear y poner en desarrollo, el que tuve al mando durante veinte años.

Nos costó mucho hacer entender a las Autoridades de entonces, que las PPL VVIH tenían derechos a la Terapia Anti-retroviral (TAR) cómo cualquier Ciudadano Libre y más aún costo que dieran las facilidades y entendieran la necesidad de repartir condones (preservativos) en toda la población, principalmente en los grupos de riesgo, pero nos encontramos que muchos no los ocupaban, sino que preferían utilizarlo para el tráfico de drogas o pasárselos a algún familiar para que los vendieran. Otra muestra de la falta de conocimiento y toma de conciencia sobre lo que significa el “Autocuidado” en las Relaciones protegidas.

Finalmente en el año 2001 se logró un Convenio de Colaboración Mutua entre el Ministerio de Salud y el Ministerio de Justicia, esto permitió que cada Interno VVIH acceda a su Terapia Antiretroviral (TAR) cuando la requiera y la distribución de Preservativos a todas las Cárceles de Chile.

La atención de Salud que se otorga dentro de los recinto carcelarios es de buena calidad, además se cuenta con Servicios de Apoyo a las personas que viven con VIH (PPL VVIH) donde reciben Atención de Salud Integral, pero todavía quedan algunos desafíos por cumplir, tales como ampliar la cobertura de las actividades de promoción de la prevención y el auto cuidado, extender la oferta del test de ELISA para VIH/Sida al conjunto de la población encarcelada, con consentimiento escrito e informado y consejería; y realizar en todo el país actividades de promoción de la salud sexual, prevención del VIH/Sida y las ITS.

Sin duda, la mejor arma para prevenir el no adquirir el VIDH/SIDA dentro de la Población Privada de Libertad es la Educación. La ignorancia existente aún deriva en el temor de reconocerse como persona que vive con el virus debido a la estigmatización de sus pares e incluso de mismo personal, a nadie debe sorprender que aún hay discriminación al interior de los Recintos Penales

Es por esto que surge la urgente necesidad trabajar de forma comprometida y continua para la prevención del VIH/SIDA en todo el país. Este desafío deber está en manos de todos: Ministerio de Justicia (la Institución Gendarmería de Chile), Ministerio de Salud, Ministerio de Educación, Las ONGs. y las Organizaciones Sociales Civiles que trabajen el tema, además de los Grupos Religiosos – Ecuménicos.

 Acceda a la investigaciòn en Privados de Libertad en la sección Políticas Públicas en VIH

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